Vamos a hacer un pequeño repaso a las uvas más significativas del campo español, si bien son solo unas pocas de todas las que son, pero si que son las que componen la inmensa mayoría de los vinos españoles. A señalar que la extensamente rica variedad de nuestros viñedos se vió profundamente herida por culpa de la plaga de la filoxera que afectó la viña en España a principios del siglo XX.

Tempranillo

Sin lugar a duda es, a día de hoy, la más significativa de España, se conoce con varios nombres “tinta del país”, “tinto fino” o “ull de llebre” son sólo una muestra de los diferentes nombres que adopta a lo largo de la geografía española. Como su nombre indica es una variedad tempranera pues es de las primeras en cosecharse. Sus vinos son como las actrices que acaban de empezar, se pueden consumir perfectamente jóvenes pero es una uva noble que se presta, bien trabajada, con la dosis de crianza adecuada, a situar sus vinos entre los mejores del mundo, así se puede obtener un vino digno de un Goya.

Garnacha

Ahora se podría decir de ella que es la variedad de moda, la verdad es que estamos simplemente redescubriendo una de las variedades históricas y dominadoras del mapa vinícola en España, Si el cultivo en la Rioja de variedad tinta es cercano a la monocromía, en otros tiempos compartía protagonismo con la variedad Garnacha. Otra de las características de la Garnacha ha sido que nunca se ha circunscrito solo a un área geográfica, podrás verla en toda Cataluña, En Aragón, en la Rioja, en Navarra (rosados) y en el resto del arco mediterráneo.
Garnacha tintorera: Se podría decir que es la Penélope Cruz de nuestras uvas, pues es tan buena como las otras pero es la más conocida internacionalmente. Al igual que sus películas los vinos son con cuerpo, con poca acidez, teniendo un grado alcohólico bastante elevado y con un enorme potencial para ser clásicos en unos años. La peculiaridad que distingue esta variedad es que la pulpa de la uva presenta coloración, el resto de uvas tintas solo presentan coloración y pigmento a través de la piel. La Garnacha tintorera viene cosechando tremendos éxitos en todo el arco mediterráneo, no obstante os aconsejamos probar alguno de los tintos elaborados con ella en la zona de Almansa.

Monastrell

actriz de la corte. Pues con ella se elabora la obra Fondillón, vino de los reyes. Fuera de la comitiva real todavía es un poco desconocida, es muy golosa y suele tener papeles de reparto de la amiga acompañante. Pero ahora ya escribe su historia en solitario, cada vez es mejor conocida y mejor moldeada por los enólogos de nuevo corte, es potente, se le conoce ya buen equilibrio y su punto dulce, arma de doble filo que bien aprovechado la convierte en una vía muy fácil para elaborar vinos de postre o simplemente monovarietales de mesa elegantes, frutosos y frescos, con sencillez y buen gusto.

Bobal

históricamente asociada a los graneles , pero al igual que esa actriz que siempre está en las pelis de videoclub, muy resistente versátil i productiva, pero con un bajo grado alcohólico y una gran acidez, sería capaz de protagonizar un taquillazo a nivel mundial. La vinificación moderna ha elevado la variedad Bobal a un nivel de dignificación que la equipara entre las mejores uvas del mundo. Recientemente, Finca Terrerazo, a base de Bobal, ha sido considerado por la revista decanter como uno de los mejores vinos del mundo atendiendo también a su relación calidad-precio.

Mencía

principal interprete de la región del Bierzo. Como muchas de sus compañeras ha sido menospreciada, pero que tras varios vinos de renombre muchos críticos y enólogos ya la consideran digna de los mejores escenarios. El recientemente catalogado como “mejor enólogo del mundo”, Raúl Pérez ha sido uno de sus grandes valedores, y ha sabido trabajar la variedad hasta el punto de conseguir vinos que se han convertido en mitos con esta variedad.  Sus papeles sacan todo el acento de la tierra, con intenso aroma a fruta. Suele aparecer en los éxitos del año pero se está descubriendo su potencial para mayores guardas.

Tinta de Toro

realiza sus más que conocidas representaciones en la D.O. Toro. Hermana gemela de la tempranillo, como ella también saca todo su potencial en obras de media y larga guarda. No podemos olvidar que sus jóvenes de un característico color rubí también son dignos de mención. Vinos con un sabor afrutado un toque ácido y un gran equilibrio.
También tienen su rincón las uvas blancas, como veremos, en cada región una expresión diferente, a veces antagónica de vino.

Albariño

Propia de Galicia y por todos es conocida, dueña y señora de la D.O. Rías Baixas, pues es su máximo exponente. Gracias a su buen frescor y a su agradable grado alcohólico sus mejores escenarios suelen rendirse en aplausos en el retrogusto. Con simpatía hacia la barrica, la variedad Albariño es una de las más conocidas internacionalmente y estamos conociendo vinos que hace años no nos hubiésemos imaginado.

Moscatel

con más de 200 sub-variedades es de las blancas más versátiles utilizada tanto para papeles en solitario produciendo exquisitos vinos dulces o mistelas levantinas como para acompañar otras variedades y realizar vinos con cuerpo y muy aromáticos. También veremos muy buenas versiones de esta variedad eminentemente mediterránea en la DO Navarra. Os dejo una de las mejores muestras de que con sencillez y elegancia se pueden obtener resultados más que competentes.

Verdejo

si hablamos de D.O. Rueda es hablar de su estrella principal, la variedad verdejo. Perfecta para utilizar en guarda ya que gracias a su gran acidez y su moderado alcohol consiguen afinar sus vinos para un mayor disfruto pasado un tiempo en barrica. Le gusta el perfume afrutado con un toque anisado y al besarlo se descubre un tacto pulido a la par que equilibrado con un amable amargor al final.