¿Cuándo se abre la botella? ¿Cómo se abre la botella?

El servicio de determinados vinos merece más atención que otros. Cuando más maduro el vino, más le mimaremos y cuidaremos durante su apertura.

Los aromas

La aireación es similar la decantación, pero el objetivo final es diferente. No se trata de separar el vino de sus sedimentos, pero de poner el vino en contacto con el oxígeno, operación muy beneficiosa en particular para los vinos jóvenes.

La mayoría de los vinos se mejoran al verterles en una botella de decantación antes de servirlos. Esto tiene como efecto el aumento del área de contacto entre el vino y el aire y por lo tanto el oxígeno.

Por otra parte, si hay rastros de dióxido de carbono en el vino, al decantarlo se evaporará. Algunos vinos jóvenes deben ser decantados de treinta minutos a una hora antes de servir. Para algunos vinos robustos, se necesitan entre cuatro y doce horas.

La sedimentación o decantación

Después de algún tiempo el color del vino cambia. Significa que los elementos que dan su color al vino ya no están disueltos en el líquido, pero que tomaron una forma sólida y han caído al fondo de la botella.

Formado cuando el vino esta todavía es su estado joven, se compone de pequeñas partículas de materia vegetal, de sustancias colorantes y de taninos. En sí mismo este sedimento no afecta el sabor del vino, pero puede ser desagradable en la boca, al mismo tiempo que perturba el color del vino.

Decantador

Decantador

Para separar las lías de vino, se debe proceder de la siguiente manera: Verter lentamente la botella dentro de la botella de decantación y dejar de verter cuando se ven las lías cercas al cuello de la botella de vino. De esta manera, el vino y los sedimentos y nubes permanecerán en la botella.

Tapones y corchos

Los tapones modernos tienen una calidad muy inferior a la del pasado. Los tapones muy largos casi no se usan nada más que para los vinos de guardia de tipo gran reserva. La generación actual de amantes del vino prefiere disfrutar de las botellas más rápidamente.

tapones corcho

Tapones corcho

Los mejores vinos de tipo crianza o reserva tienen corchos de longitud media. Los tapones más cortos se reservan para los vinos comunes, están hechos de restos de corcho pegados y aglomerados. Con esos tipos de tapones, el vino no puede respirar lo que va en contra de la tradición de dejar el vino respirar siempre.

Las pruebas con los tapones sintéticos han producido resultados satisfactorios. Son tapones ideales para vinos jóvenes.

Tapones sinteticos

Tapones sinteticos

En un futuro próximo, con la diminución de las reservas de corcho y su correspondiente aumento de precio, el uso de ese tipo de tapón crecerá.

Los tapones de rosca funcionan muy bien, pero están mal aceptados por los consumidores que ven en ello una indicación de poca calidad.

Tapon rosca

Tapon rosca

En Suiza, incluso vinos muy buenos tienen un tapón de rosca para ser bebido después de sólo unos pocos años; los tapones sintéticos son una solución excelente y menos costosa y más respetuosa del medio ambiente.

Un corcho real sólo está justificado si el vino puede mejorar con la edad en bodega a lo largo de numerosos años.

¿A qué temperatura se sirve el vino?

Cada variedad tiene su temperatura óptima de servicio. Es la temperatura ideal para que un vino pueda expresarse plenamente. Si hace demasiado calor se sus aromas “caerán” rápidamente, si hace demasiado frío, sus aromas estarán desaparecidos. La temperatura ideal depende de una serie de factores: el tipo y la edad del vino, pero también, la temperatura ambiente que juega un papel muy importante. En invierno, nos gusta beber menos frío que en verano. Un vino se calentara más rápidamente en verano, por lo cual podremos servirlo unos grados más fríos que en invierno.

Temperatura del vino

Temperatura del vino

Cuando hace calor podéis servir un vino blanco seco a 12° C o hasta 14° C si es un vino muy bueno.

Los vinos de aperitivo se servirán a una temperatura más fría que si fuese para comer, sobre todo si son vinos muy frutales. Aconsejamos servir Champagne o Cava para el aperitivo.

Los vinos de tipo reserva o gran reserva se servirán a una temperatura de 17 o 18 ° C.

Finalmente, si es la primera vez que se abre una botella, suele ser una buena idea servir el vino a la temperatura indicada por el enólogo de la bodega. Una vez probado, siempre podréis abrir otras botellas a unos grados superiores o inferiores para ir descubriendo la temperatura que más o gusta para apreciar ese vino.